Estrategias de lectura: ¡Consigue leer de forma rápida y efectiva!

La lectura es un proceso que lleva tiempo y requiere de cierto entrenamiento. Si no te gusta o te cuesta mucho esfuerzo leer, si tienes que hacerlo por exigencias de la escuela o el trabajo, si quieres aprender a realizarlo como algo placentero, eficaz y no tedioso, aburrido u obligado, o talvez si es uno de tus hobbies pero no encuentras el tiempo para dedicárselo, ¡sigue leyendo y sácale provecho a estas maravillosas estrategias de lectura!

Todo el tiempo leemos, aunque no nos demos cuenta: los carteles en las calles, las ofertas promocionales, los subtítulos en las películas, los periódicos y revistas, los artículos en la red, las noticias, las direcciones e indicaciones, los nombres de los establecimientos; en fin, la lista podría ser interminable.

Sin embargo, estos pueden considerarse actos de lectura “menores” y que se hacen fácilmente. Cuando se trata de leer un libro o un artículo extenso, a veces, cuesta un poco más de trabajo, pero es igual de sencillo que leer todo lo anterior.

Con la ayuda de este artículo, en el que no tendrás que demorarte mucho leyendo, aprenderás las estrategias de lectura que te facilitarán este proceso y te reforzarán la comprensión de lo leído. Si quieres descubrir cómo leer eficazmente, ¡no pierdas de vista estos consejos!

ESTRATEGIAS DE LECTURA: ANTES DE COMENZAR A LEER

Necesitas ayuda en el acto de lectura en sí, pero debes tener en cuenta los aspectos involucrados en él y lo que puede contribuir a que aproveches más lo que vas a leer. Así que no solo es tomar el libro o el texto que sea ¡y ya está! No, debes crear determinadas condiciones para que sea efectivo lo que lees, por eso te traemos estas estrategias de lectura.

La mayoría de las veces en las que la lectura no funciona, ya sea porque no nos concentramos en ella, o no entendemos o perdemos mucho tiempo al leer, ocurre porque no hemos pensado en los elementos que pueden propiciar esto.

Así que para empezar a leer, tienes que pensar en el “antes” y crear un ambiente en el que pueda ser más efectiva tu lectura y en el que le saques mejor utilidad. Sigue los consejos que te propongo, a continuación, para lograr tus objetivos.

Busca lo agradable

Si te gusta leer o puedes escoger el texto según tu preferencia, no tienes tanto problema con este aspecto. Si por el contrario no tienes la lectura como uno de tus hobbies, o debes hacerlo obligado por tus responsabilidades en el trabajo o la escuela, este consejo es esencial: trata de hallarle gusto a lo que lees, hacerlo placentero aunque no te guste.

Busca en tus pensamientos y elimina todos aquellos que estén relacionados con “no me gusta esto”, “no quiero leer”, “qué aburrido es leer”, “prefiero hacer otra cosa”. Aunque todo eso que piensas sea cierto, no te ayudará en nada repetírtelo.

Encuentra el lado positivo

Por consiguiente, si piensas: “cuanto más rápido comience más rápido terminaré”, “quizás no esté tan mal después de todo”; “puede que me guste”; “esto me es útil para estudiar o salir bien en el examen o en la exposición de mis ideas frente a mis compañeros”.

Si le buscas el lado positivo a lo que vas a leer, ¡seguro te será mucho más fácil! Elimina esos pensamientos negativos asociados a la resistencia hacia la lectura, enfréntate al hecho con ganas y entusiasmo ¡verás que vale la pena!

Estrategias de lectura

Evita distracciones externas

No importa si leer es uno de tus hobbies o no, si algo te distrae constantemente no lo conseguirás. Una de las mejores estrategias de lectura que puedes utilizar, es eliminar cualquier cosa que pueda perturbar tu concentración. Y si eres de los que se distrae con facilidad, ¡esto vale más para ti!

Apaga la televisión si está cerca o en la misma habitación, o aléjate lo suficiente de ella, y lo mismo con cualquier video que esté funcionando en pantallas u ordenadores. Si la música te molesta, apágala también o toma distancia; utilizar tapones para los oídos suele ayudar, pero ten mucho cuidado si te encuentras en un lugar público o estás esperando que alguien te llame.

Así como también:

La computadora debe permanecer también apagada, a menos que la necesites para hacer algún tipo de consulta. Si te es posible, desconecta el teléfono y/o apaga el móvil; si no quieres aislarte o esperas una llamada importante, ponlo en silencio o vibración.

Y muy importante: ¡contesta o revisa tus mensajes solo si no pueden esperar a que termines de leer! Es de mucha utilidad si una persona en casa te ayuda a “filtrar” estas llamadas, o una secretaria en caso del trabajo.

Crea el espacio idóneo

Si es posible y puedes elegir, debes encontrar el espacio adecuado para realizar la lectura. Si es en casa o tienes un estudio, o si es en tu propia oficina, hay algunas características que deben tener estos lugares para que aproveches al máximo el tiempo de lectura.

Ante todo, el sitio debe estar limpio y ordenado: la mente funciona a veces según el caos o limpieza que nos rodee.

Además, ten en cuenta:

Si quieres que tu cerebro esté descansado y en calma, no puedes estar sentado en una silla llena de cosas en la que estés incómodo, o con una mesa de trabajo atestada de papeles, o con cosas por el suelo, ¡y peor si hay mal olor o insectos!

Igualmente debes cuidar la ventilación y temperatura, pues no te concentrarás con demasiado calor, frío o viento. Por último, garantiza una iluminación adecuada, si vas a utilizar una lámpara, debe proyectar la luz sobre el papel sin que te moleste el reflejo: un truco es no ponerla directamente sino un poco inclinada sobre lo que vas a leer.

Música

Esto ya depende de tus gustos, pero pueden serte muy útiles un par de audífonos en un lugar público, pues eliminarán parte del sonido externo. Prueba utilizar música clásica o instrumentales que no te distraigan con la letra, puedes hacer lo mismo con música interpretada en un idioma que desconozcas, así no te vas a distraer cantando.

Escoge el momento adecuado

Todos los horarios no funcionan igual, y tú debes elegir el que mejor te favorezca a ti. Hay personas que les gusta leer por la noche, hay otras a las que el sueño las vence. Tú debes responder a las necesidades de tu cuerpo, quizás el momento del día en que más productivo seas y mejor te concentres es en las tardes o en las mañanas, como le sucede a mucha gente.

Lo importante aquí es saber establecer un horario para siempre realizar la lectura y así convertirlo en un hábito al que tu cuerpo se acostumbre.

Estrategias para leerPlanificación

Esto estará en dependencia de cuánto tengas por leer. Según la extensión del texto, planifica fechas límite. Puedes hacerlo antes de comenzar la lectura, y marcar las divisiones, o cuando ya estés leyendo según tu ritmo, puedes aumentar la velocidad para avanzar más.

Por ejemplo, puedes decir “paro cuando llegue al capítulo…”, y así cada vez. De esta manera te propones objetivos como lector y distribuyes en el tiempo la lectura para no saturarte de una sola vez.

Diccionario a la mano

Es de gran importancia tener diccionarios según el tipo de lectura que tengas. Es por eso que anteriormente te decía lo de tener la computadora encendida si necesitas hacer alguna consulta. Al leer no debes quedarte con dudas si no entiendes una palabra o no sabes de un suceso o algo de lo que te habla el autor.

La aclaración de dudas es muy importante si quieres comprender el texto, por ello debes garantizar los materiales que te ayudarán en esto ¡y tenerlos bien cerca por si acaso!

Conoce más sobre estrategias de lectura y ¡ponlas en práctica!

ESTRATEGIAS DE LECTURA: EN EL PROCESO 

Bien, ya tienes creadas las condiciones ideales para comenzar, ya elegiste y planificaste tu horario, ya nada ni nadie te va a interrumpir: ¡ahora a comenzar a leer! Aquí tienes algunas técnicas de lectura que pueden ayudarte en el proceso de comprensión y te brindarán un mejor aprovechamiento de lo que lees:

1. Subrayado, marcado: 

En caso de que el libro o el material de lectura no sea tuyo, no podrás hacerlo; si es tuyo y tienes la posibilidad, utiliza el subrayado como herramienta de lectura. Compra unos marcadores de colores diferentes y señala las ideas esenciales, las más importantes o las que te sean útiles en la lectura.

Marca todo lo que te pueda servir, pero selectivamente; no se trata de pintar o darle color a todo el texto, si eso es lo que haces, ¡ya está mal! Los resaltadores son para destacar ideas ¡y todo el texto no son ideas importantes!

Además:

Debes aprender a seleccionar lo que te parezca relevante para el análisis del texto, porque estos señalamientos son como notas al texto a los que podrás volver al estudiarlo y no tendrás que leerlo todo de nuevo.

Como te decía antes, si el libro no es tuyo porque lo pediste en la biblioteca o a un amigo, no debes pintarlo, pero sí puedes utilizar noticas de colores de las que se pegan ligeramente al papel, con las que puedes señalar las partes más importantes del texto.

2. Palabras claves:

Otra de las estrategias de lectura es encontrar palabras claves para retener la información. Al igual que las ideas fundamentales de un texto, estas te pueden dar las mismas pistas para entender lo que lees. Marca o copia las que consideres esenciales, selecciónalas y busca las que te ofrezcan las claves en tu lectura.

Estrategias para mejorar la lectura3. En voz alta:

Una de las mejores y más utilizadas técnicas de lectura es hacerlo en voz alta, si te cuesta concentrarte. No tiene que ser como si le leyeras a todo un auditorio, ¡no exageres! Pero puedes hacer la lectura para ti mismo, así utilizas otro de tus sentidos; además de la vista, para mejorar la concentración y comprensión: el oído.

Al escucharte, es como si leyeras dos veces la misma información y la interiorizas más. Por supuesto, debes tener cuidado, pues si el texto es extenso, puedes fatigar tus cuerdas vocales y hacer que te duela la garganta, todo estará en dependencia de tus capacidades y tu ritmo.

4. Preguntas y respuestas:

Esto puedes hacerlo durante y después del proceso de lectura. Realiza preguntas sobre el contenido que lees, y respóndelas para verificar tu comprensión y entendimiento del texto.

Cuestiónate sobre lo leído para garantizar que la lectura te ha sido totalmente provechosa, y continúa leyendo. Si la lectura es por estudio o trabajo, y tienes la posibilidad de hacerlo en grupo, esta técnica es fabulosa porque puedes confrontar preguntas y respuestas con tus compañeros.

5. Identificar lo que no entiendes:

Para un mejor aprovechamiento de la lectura y del tiempo que dedicas a ella, debes ser consciente de lo que entiendes y lo que no. Si tienes dudas, y esto es muy importante, ¡nunca debes quedarte con ellas o pasarlas por alto!

Puede ser que el mismo texto te aclare esas dudas, pero si no es así, debes realizar las consultas pertinentes. Una ayuda esencial pudiera ser pedirle ayuda a alguien que sí entienda el contenido o ya lo haya estudiado.

Si quieres saber Cómo memorizar rápido: ¡Aprende con estos tips y logra tus objetivos! 

6. Ideas principales:

Para entender mejor un texto y la lectura del mismo, debes identificar sus ideas principales. Si no aparecen de manera concreta, debes generarlas según lo que diga el texto y vayas entendiendo. La información innecesaria es prescindible y puedes eliminarla, dejando prioridad a las ideas centrales. Estas ideas, además, deben estar conectadas entre sí para darle sentido al texto completo.

Por todo ello, como te decía antes, es que debes entender y prestar atención a lo que lees, pues si vas con un resaltador marcando todo el texto nunca podrás determinar cuál información es más importante y de cuál puedes prescindir. Esto, hará imposible tu comprensión final y, por consiguiente, el aprovechamiento de la lectura.                                                                                   Estrategias para leer mejor

7. Toma apuntes:

Siguiendo con lo anterior, y para que veas la importancia de estas ideas principales, puedes hacer apuntes sobre lo que vayas captando o entendiendo del texto. Puedes crear tus propias notas en las que expreses con tus palabras el contenido leído para seguir avanzando en la lectura.

Si tienes acceso a los apuntes de otra persona, no te recomiendo leerlos hasta que acabes tú, y solo debes hacerlo a manera de confrontación, de lo contrario condicionarás lo que hayas leído a lo que entienda esa otra persona y no tú.

8. Visualiza:

Una de las estrategias de lectura más útiles y casi inconsciente es la visualización. A medida que lees vas formando imágenes mentales de lo que entiendes. Mientras más nítidas y concatenadas sean esas imágenes, mejor podrás utilizar la información leída, pues cuando necesites utilizarla la tendrás almacenada en tu cerebro como una peli.

9. Pausas:

Es importante que acabes tu lectura a tiempo, pero también es importante el descanso. Si intentas leer sin parar hasta acabar, lo más probable es que te fatigues y llegado un punto en el libro no lo hagas de manera totalmente consciente o concentrada. Terminarás por distraerte hasta en tus mismos pensamientos y no sabrás lo que leíste en la línea anterior.

Lo mejor es, entonces, hacer pausas. Si planificas tu lectura correctamente, puedes parar cada 30 minutos para descansar la vista o relajarte.

Ten presente:

Por supuesto, no se trata de distraerte en otras cosas, sino de dedicar un breve tiempo de 5 a 10 minutos a tomar agua o un refrigerio, estirar el cuerpo, dar un recorrido por la habitación, mirar por la ventana, etcétera.

No es llamar a una amiga o conectarte a internet, ¡no! Si comienzas a hacer otra tarea, sin haber terminado tu planificación de lectura, ya no volverás o no lo harás con la misma concentración.

ESTRATEGIAS DE LECTURA: DESPUÉS DE LEER

Has terminado tu tiempo de lectura, quieres desesperadamente ponerte en función de otras actividades, ¡no!, espera un poco, puedes tirar por la borda todo el trabajo. Aquí tienes algunas pistas para ayudarte a culminar tu proceso de lectura de forma satisfactoria y provechosa:

  • Identifica las partes del texto: si no lo hiciste antes, durante la lectura, ahora es el momento de llevarlo a cabo. Reflexiona sobre lo leído e identifica introducción, nudo y desenlace en el texto. Si es un texto narrativo, como una novela o cuento, esto puede serte de mucha utilidad para ratificar lo que has entendido y verificar lo que no. Si es otro tipo de texto, te servirá igualmente para determinar las partes más importantes a las que debes prestar atención.
  • Crea resúmenes: una de las estrategias de lectura más eficaces puede ser esta. Al crear resúmenes sobre lo leído, verificas lo que has comprendido del texto. Además, al hacerlo con tus propias palabras, garantizas la no repetición de lo dicho por alguien más y contribuye a perfeccionar tus capacidades de reflexión, entendimiento, elaboración de ideas y síntesis. Estrategias para comprender mejor el texto
  • Mapas y ayudas visuales: igual que los resúmenes, esto te funcionará para plasmar lo que has entendido de la lectura. A manera de mapa de ideas o cuadro sinóptico, puedes organizar las ideas centrales o palabras claves, así como personajes o situaciones dramáticas que desencadenen otras acciones. Ideas principales y secundarias deben ir bien delimitadas, unas ramificando las otras. La forma de hacerlo la eliges tú, según lo que hayas estado leyendo y lo que consideres que más te ayudará para volver a estos esquemas después y recordar todo lo leído.

Si quieres seguir ampliando en este tema, consulta Métodos de estudio eficaces: ¡Aprende como los grandes genios! y descubre nuevas pautas para leer y estudiar con facilidad.

ESTRATEGIAS DE LECTURA: LO QUE NO DEBES HACER AL LEER

Bueno, hasta aquí tienes algunas estrategias de lectura para mejorarla, pero no debes perder de vista lo que viene a continuación. Si quieres que tu lectura sea totalmente efectiva, ¡ten en cuenta lo que no debes hacer nunca al leer!

Ignorar y seguir

Para luego no tener errores y lagunas de comprensión en lo leído y haber desaprovechado tu tiempo con la lectura, nunca debes pasar por alto o ignorar algo que no entiendas. Como ya te dije, los diccionarios o enciclopedias pueden ser tus aliados.

No dejes de hacer las consultas necesarias porque te falte tiempo o estés apurado por terminar. Es preferible dedicar unos minutos a salir de una duda que tener que retroceder una y otra vez, o peor, ¡no entender nada y leer por leer!

La lectura se basa en la comprensión del texto, en la decodificación correcta de sus significados, y si esto no ocurre así es mejor que ni lo intentes.

Especular

Si no has entendido o no has terminado de leer, lo mejor es no tratar de impresionar con una interpretación de lo que no has comprendido para hacer creer lo contrario. Esto puede funcionarte, no te lo voy a negar, pero puede que no, y entonces nadie creerá que te hayas leído ni una pequeña parte del material en cuestión.

Si no estás preparado, afronta las consecuencias, pero no trates de quedar bien especulando ideas que pueden hacerte quedar totalmente en ridículo.

Fuente externa

Cuando mencioné los apuntes te lo dije: nunca debes acudir a una fuente externa para suplir lo que no hayas leído. Las notas o explicaciones de otra persona pueden ayudarte a confrontarlas con las tuyas, pero nunca podrán sustituirlas; además, no llegarás nunca a comprender el texto, sino solo una parte de él. El conocimiento a medias, posiblemente, te dará alguna ventaja a corto plazo, pero no hará que entiendas verdaderamente el contenido.

Así que aquí tienes mis consejos. Espero que te hayan servido mucho y que te sientas con ganas de aplicar estas estrategias de lectura, ¡verás que vale la pena!

Si quieres una ayuda extra consulta Cómo mejorar la memoria: ¡Utiliza estos 20 consejos a tu favor !, para que puedas fortalecer tu mente y estar totalmente preparada para leer de manera eficaz.

 

 

 

 

 

 

 

 

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