Métodos de estudio eficaces: ¡Aprende como los grandes genios!

Por obligaciones de la escuela o el trabajo tienes que estudiar, de esto dependerá tu futuro y tu éxito en exámenes o presentaciones, sin embargo, a veces te cuesta un poco de esfuerzo realizar esta actividad y la jornada no te rinde como debería. Por supuesto, es más divertido estar de paseo o en una fiesta, ¡pero qué triste es reprobar o hacer el ridículo! Si has llegado hasta aquí no todo está perdido. Sigue leyendo y descubrirás unos sencillos pero muy eficaces métodos de estudio que hasta los grandes genios aplican.

No se trata para nada de ser menos o más inteligente, o de tener menos o más capacidad cognitiva; la cuestión está en ser constante y aplicarse a fondo para poder lograr los objetivos que te propongas. ¿Quieres saber cómo estudiar mejor? ¿No quieres quemarte las pestañas a última hora? ¿Necesitas herramientas para que tus horas de estudio rindan más y te sean provechosas?

Aquí encontrarás las respuestas a esas preguntas con los mejores consejos para lograr la efectividad en el estudio. ¡No los pierdas de vista!

MÉTODOS DE ESTUDIO DE LOS GENIOS: PLANIFICA ANTES DE EMPEZAR

Estudiar es importante y necesario en toda etapa de nuestras vidas y en diferentes aspectos, no solo cuando estamos en la escuela y con las materias o asignaturas. Como todas las tareas que realizas, tienes que dar pasos previos en su preparación. Si quieres lograr la efectividad en tu tiempo de estudio, planifícate bien.

Hasta los grandes genios de la historia tienen sus manías para sentarse a pensar y estudiar, ¡pues crea tú también las tuyas! Aquí te dejo algunos consejos para que prepares tu jornada de estudio y logres sacarle el mejor provecho:

Escoge el lugar

Si vas a comenzar a estudiar, la primera pregunta que debes hacerte es: ¿dónde voy a estudiar? Si no tienes el lugar para eso, pues debes encontrarlo con urgencia. Puede ser tu cuarto si estás en casa, o una habitación que destines solo para ello si cuentas con esa posibilidad.

Lo importante es encontrar un lugar en el que tengas las comodidades necesarias para lograr tu concentración. Puede ser la biblioteca si estás en la escuela o si no hay suficiente calma en tu vecindario como para dejarte estudiar. Escoge un lugar tranquilo, de preferencia silencioso, sin muchas distracciones.

Métodos de estudio

Crea las condiciones ideales

Si ya escogiste el lugar ideal, ahora debes ponerle las condiciones que te favorezcan a la hora de estudiar. Busca un asiento cómodo, no querrás terminar con dolores en la espalda. Garantiza una buena ventilación, ni excesiva ni escasa; no querrás que tus papeles salgan volando o que no circule el aire.

Controla la temperatura, no puede haber frío, pues tu cuerpo estará en reposo y no quieres que se te congelen las manos o tiembles, pero tampoco debe haber calor, pues estarás incómodo y más pendiente de eso que de lo que estudias. Por último, pero no menos importante: cuida la iluminación, aún más si es de noche o hay pocas ventanas.

Recuerda: si sientes comodidad y el lugar es acogedor, te darán ganas de estar allí, y no de salir corriendo del sitio y de lo que vas a hacer en él. Se trata de hacer placentero el ambiente para sentirte bien y generar sensaciones positivas.

Elimina el objeto que te distraiga

Si tienes muchas cosas en el lugar que has elegido para estudiar, puedes distraerte con facilidad. Solo será una cuestión de segundos para que centres tu mirada en cualquier objeto y eches a volar tu imaginación.

Eso solo te hará perder tiempo y pasar trabajo al tratar de volver a concentrarte. Uno de los mejores métodos de estudio previo es mantener todo ordenado. Si hay un exceso de cosas, elimínalas, sácalas fuera de la habitación, o por lo menos guárdalas en cajones y gavetas.

Mantenlo limpio

Otra de las cuestiones fundamentales es la limpieza. Esta viene ligada al orden, así que si logras una, la otra te será fácil porque estará casi hecha. Recoge papeles del piso y bótalos en su respectivo recipiente si ya no sirven.

Quita suciedad de comida que hayas podido dejar, así también evitas la posible aparición de hormigas o moscas que pueden afectar tu concentración, e incluso dañar los materiales con los que vas a estudiar.

Si tienes muchos libros y papeles, como es casi lógico que suceda, no dejes que acumulen polvo excesivo, podrías enfermarte y dificultar todavía más el logro de tus objetivos.

Métodos de aprendizaje: ¡Conócelos!

Nada de equipos electrónicos

Esto solo hará que te desconcentres. Un televisor encendido con el programa que más detestas o que nunca pensaste ver puede ser tu peor enemigo, pues te sorprenderás viéndolo o escuchándolo. No se trata de que nadie en casa vea televisión o haga ruido, sino que tú debes lograr alejarte de estas “tentaciones”.

Lo mismo pasa con el móvil y la computadora. Salvo en caso necesario no los atenderás o mejor los mantendrás apagados. Tómalo como una dieta necesaria: los consumirás en su justo momento y medida, pero nunca mientras estudies.

La Internet puede ser tu aliada si la utilizas para hacer consultas o mejorar tus métodos de estudio, como en este caso particular en que lees este artículo, pero evita las distracciones con ella, ya tendrás tiempo para eso después.

Planifica el tiempo de estudio

Por supuesto que todo no puede ser estudio, por eso tienes que saber planificarte. Busca un horario cómodo y trata de mantenerlo todos los días hasta que se te haga hábito o rutina. Por ejemplo, puedes estudiar de lunes a viernes, de 7 a 9 de la noche.

Todo depende de tu ritmo y de los horarios del día que tengas disponibles para ello, o en los que te sientas más activo o receptivo para estudiar. Lo importante es tratar de establecer siempre el mismo.

Las pausas también son necesarias, cada 30 minutos puedes descansar para estirarte, tomar agua o algo ligero de comer, pero nunca para ver algún video o hacer otra cosa. Se trata de relajar un momento de estudio, no de perder la concentración y después no querer o no poder retomarla.

Ordena lo que vas a estudiar

De igual manera, divide los contenidos por períodos o días y dedícale un tiempo a cada uno, nunca todos a la vez; ordena tus papeles, apuntes y elige materias. No trates de abarcar todo en un solo momento, pues no habrás hecho nada.

Como uno de los métodos de estudio previo, divide y prioriza en función de las necesidades que tengas por cada asignatura. Igualmente puedes separar por temáticas o por capítulos si se trata de un libro.

MÉTODOS DE ESTUDIO DE ALUMNOS UNIVERSITARIOS

¡Ahora sí! Ya tienes listo el lugar ideal para estudiar. Solo falta comenzar. Pues aquí te dejo otros consejos que utilizan los mejores alumnos de universidades como Oxford o Harvard; aprende a estudiar como lo hacen ellos ¡con estos métodos de estudio!

Presta atención en clase

A veces no le sacamos todo el provecho que pudiéramos a la escuela, por ello a la hora de estudiar pasamos más dificultades. Si prestas atención en clases te será mucho más sencillo estudiar después. Hay estudios que afirman que el 85 % de la materia se estudia en clase, se aprende en ella, el resto se reafirma con estudio individual.

El inicio y final de una clase siempre son importantes. En el primero se recuerda lo aprendido en el encuentro anterior y de lo que tratará este; en el segundo se resume la clase que acaba de terminar y se adelanta la próxima.

Estos dos momentos de la clase, por tanto, son cruciales y debes prestar especial cuidado en ellos. Igualmente el profesor te dará conceptos y resúmenes a lo largo de la clase; si prestas atención, podrás tomar nota de estos. Lo demás será solo releer y ratificar lo aprendido a la hora de estudiar.

Muy importante: no te quedes nunca con dudas en clase, levanta la mano y pregunta siempre; que no te dé vergüenza, el profesor está ahí para eso, para explicarte y hacerte entender el contenido, al igual que los compañeros que te rodean y que pueden ayudarte.

Prelectura

Bueno, saliste de clases, te toca estudiar por tu cuenta. Lo primero que te recomiendo, después de tener organizado el material, es que realices una prelectura.

¿Qué quiere decir esto? Que le eches un vistazo por arriba, sin mucha profundidad, a lo que vas a estudiar. Busca las zonas en que te encuentres más débil, define posibles dudas, localiza lo que no necesita tanta profundización.

Lectura analítica

Ahora sí, ¡a meterte de lleno! Lee en profundidad, analizando cada parte. No pases por arriba como en el punto anterior; analiza, tómate tu tiempo, de esto dependerán los puntos siguientes y la mayor parte del éxito en el estudio. Recuerda hacer pausas prudenciales para evitar fatigarte y no rendir lo suficiente.

Si quieres seguir indagando sobre este tema y descubrir nuevos consejos, consulta Estrategias de lectura: ¡Consigue leer de forma rápida y efectiva! para que optimices tu calidad en el estudio.

Comprende lo que lees

Por supuesto, es fundamental que entiendas lo que lees. No dejes dudas o lagunas a medida que vas avanzando, lo que conseguirás será atrasarte más y tendrás que retroceder entonces, incluso en el peor de los casos puedes no entender nada y será trabajo en vano.

Consulta diccionarios y enciclopedias, auxíliate de Internet, busca ayuda en quien sí sepa el contenido y pueda ayudarte. Esto te puede ser fácil si estudias en grupo, porque lo que no haya entendido uno el otro puede que sí lo haya hecho y explicárselo.

No importa la manera, pero nunca ignores las dudas o las dejes para después, trata de aclararlas al instante y consolida los contenidos.

Resumen

Este es uno de los métodos de estudio más efectivos. Cuando termines de leer un material, realiza un breve resumen con tus palabras.

Escribe las ideas esenciales y más importantes para que luego puedas consultarlas y recordar el contenido sin tener que recurrir a leer el texto entero otra vez.

Subrayado

Si el material que lees es tuyo y no es de un amigo o la biblioteca, puedes contar con la ayuda del subrayado. De esta manera, resaltarás, incluso en colores diferentes, las ideas esenciales que quieres retomar luego. Así no tendrás que releer el texto entero y sí las partes que has marcado y que te ayudarán a recordar lo estudiado.

Socialización de conocimientos

Si has decidido estudiar en grupo esto te será fácil. A veces resulta muy útil como método de estudio confrontar lo aprendido. Por supuesto, es muy importante que escojas personas para estudiar que tengan el mismo interés o más que tú.

Si invitas a alguien a estudiar es para eso; la socialización será solo de conocimientos, deja las distracciones para después. Es muy fácil ponerse a conversar de otras cosas, pero eso es crucial que lo dejen a un lado, o para el momento de las pausas, y se concentren en el estudio.

Igualmente, si estudias de forma individual, podrás confrontar después con tus compañeros de clase, incluso vía Internet, y así socializar tus conocimientos y tomar nota de los de ellos que puedan serte de utilidad.

Autointerrogatorio

Otra de las técnicas de estudio de los alumnos de Harvard es hacer un autointerrogatorio. ¿En qué consiste?, es muy fácil; hazte preguntas sobre la materia que estás estudiando o el libro que lees para confirmar que las puedes responder o que has aprendido.

Si las anotas, puedes enviárselas a alguien más para que las responda y pedirle que haga lo mismo. Así, a manera de juego o competición, puedes evaluar tus conocimientos con otros estudiantes.

Practica con ejercicios

Los libros de texto, generalmente, traen ejercicios para practicar habilidades y conocimientos, dependiendo de la asignatura. Una de las maneras de estudiar más efectivas es realizar estos ejercicios.

Incluso si puedes conseguir exámenes de años anteriores a tu curso, sería estupendo para comprobar cuán listo estarás cuando te toque el tuyo.

Trata de buscar a alguien confiable, como un profesor o alumno adelantado, para que luego revise si has hecho correctamente los ejercicios.

Crear tests

Como en el punto anterior, puedes crear una especie de tests o cuestionarios a medida que vas leyendo y después responderlos, cuando termines de estudiar o al día siguiente antes de comenzar, para comprobar tus conocimientos.

No tienen que ser necesariamente preguntas, pueden ser ideas o puntos como si se tratara de un resumen por temas o un índice, luego deberás hablar y desarrollar tus ideas sobre cada uno de ellos.

Fichas

Otro de los métodos de estudio eficaces, es crear fichas de contenido. Especialmente útiles en casos de exposiciones orales frente a un auditorio o profesor.

En ellas puedes poner palabras claves, conceptos, ideas centrales, personajes, etc.; ¡todo puede estar aquí si sabes resumir bien! Si logras extractar lo esencial y entenderlo, al ponerlo en las tarjetas será como una guía sobre lo que resumen.

Esto también te será muy útil en casos en los que tengas que memorizar grandes textos, pues puedes poner palabras o ideas que te den la clave para lo que viene a continuación y para posibles olvidos.

Releer

Por supuesto, es muy probable que con una sola vez que leas el contenido no logres captar todo lo que tienes que aprender.

Así que vuelve a leer o releer el texto, busca sus partes esenciales, descubre posibles lagunas o errores que hayas cometido al leer la primera vez, aclara dudas, y si es necesario ¡léelo una vez más!

Intercalar estudios

Ya te hablé antes de ordenar lo que vas a estudiar, pues este es el momento de aplicarlo. Distribuye en el tiempo las distintas materias, planifica cuál primero y cuál después.

Dedícale un tiempo a cada una y trata de no quedarte enfrascada en una sola porque no entiendas o porque te cueste más trabajo esa asignatura en particular. Por supuesto, en la que tienes más dificultades debes profundizar más, pero no puedes obviar las otras.

Además, esto te ayudará a relajar un contenido que luego, al retomarlo, puede resultarte más sencillo de estudiar.

Mapas mentales

A medida que vayas estudiando, puedes crear tus propios mapas mentales con los contenidos, a fin de cuentas esto te será necesario en los exámenes donde no podrás leer y posiblemente ni siquiera tendrás acceso a los libros.

Ubica contenidos y relaciónalos unos con otros para que todo tenga coherencia y puedas entenderlos mejor.

Cuadros y tablas

Para ayudarte en la confección de tus mapas mentales, esta puede ser una de las herramientas de estudio a utilizar. Confecciona cuadros sinópticos o tablas en las que vayas resumiendo contenidos y relacionando unos con otros.

Esto mejorará tu capacidad de síntesis y facilitará tu comprensión de lo estudiado, además de que es mucho más sencillo de recordar.

Además, puedes consultar Métodos de aprendizaje: ¡Los 8 métodos más usados y exitosos en el mundo!, para que amplíes este tema.

Métodos de estudio para tu beneficio

Apuntes

Aquí está otro de los métodos de estudio más famoso y utilizado. A medida que vayas estudiando, ve haciendo tus propios apuntes de lo que entiendas. Esto te servirá a modo de resumen al final, incluso para elaborar tablas, gráficos y cuadros sinópticos.

Es importante que escribas con una letra clara, que uses abreviaturas que luego puedas entender y no te las inventes, pues quizá después no sabes lo que significan.

Asimismo, trata de nunca utilizar los apuntes de otra persona, o si lo haces que sea solo para confrontar, ¡nunca en sustitución de los tuyos o de los que no hayas hecho! Esto puede traerte problemas, porque a lo mejor no los entiendes o la otra persona está equivocada y cometerás sus mismos errores.

Repaso de lo estudiado

Para finalizar con tu tiempo de estudio, o para comenzar el próximo, repasa lo que has anotado, los cuadros o tablas, resúmenes, etcétera.

Esta técnica de estudio te ayudará a consolidar lo aprendido para poder seguir adelante recordando lo anterior.

OTROS MÉTODOS DE ESTUDIO EFICACES

Las técnicas anteriores suelen ser muy efectivas, pero no son las únicas, aquí te dejo otras ¡que pueden serte de mucha utilidad también a la hora de estudiar!:

Brainstorming

También conocido como “tormenta de ideas” o “tormenta de cerebros” por su traducción, es eficaz si estudias en grupo. Se trata de crear un diálogo de ideas que aporten todos en la búsqueda de la solución a un problema determinado.

Si preparas un proyecto en grupo es muy útil hacer un brainstorming antes, así podrás tener junto a tus compañeros las mejores y más locas sugerencias para comenzar, y elegir las que puedan serles útiles.

Conoce más en Técnicas de estudio y estrategias de aprendizaje para que amplíes tus conocimientos.

Métodos de estudio para ti

Premio cuando cumplas objetivos

Una de las mejores estrategias de estudio es crearte motivaciones y premios para cuando hayas terminado. Regalarte un buen descanso, un postre o un helado, un paseo o visita a alguien especial, incluso un videojuego si te gustan o una película, ¡cualquier cosa que te motive a seguir!

Al terminar te sentirás más relajado y valdrá la pena el esfuerzo. Mientras más grandes sean los objetivos a cumplir, más grande puede ser el premio que te des.

Autoengaño

Otro de los métodos de estudio es el autoengaño, y este está relacionado con el anterior porque casi siempre van juntos; consiste en hacerte un autoengaño, pero de manera positiva.

Piensa en motivaciones como “cuando llegue a la página 10 paro de leer”, pero después sigue leyendo o has una breve pausa y ponte otro límite.

Consecuencias o lo que quieres lograr

Si la manera positiva no te funciona, pues siempre puedes pensar en las consecuencias negativas de dejar de estudiar por hacer otras cosas.

Suspender, reprobar el curso, hacer el ridículo o pasar vergüenza frente al profesor o la clase, perder un puesto en determinada universidad o incluso en el trabajo; las opciones son múltiples según la situación en que te encuentres.

Puedes pensar, además, en lo que quieres lograr, en los sueños y metas que tienes, y para las cuales es necesario que estudies ¡ahora!

Bueno, aquí ya tienes toda una lista de los mejores y más eficaces métodos de estudio. Solo te queda aplicarlos y llenarte de fuerza de voluntad para seguir adelante sin rendirte y lograr tus metas. Si quieres ayuda adicional, descubre cómo mejorar la memoria para que consigas recordar todo el contenido estudiado.

 

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