Técnicas de lectura: ¡Para leer más rápido y comprender mejor!

Imagina por un momento que tienes que presentar un trabajo o un examen, y te queda muy poco tiempo para estudiar. Tienes que leer varios libros y tus habilidades como lector no te permiten ir muy deprisa. ¿Cómo cambiar esto? ¿Cómo leer con rapidez entendiéndolo todo? Para eso necesitas aplicar las técnicas de lectura, y en este artículo voy a mostrarte las que mejor funcionan.

Todos, alguna vez, necesitamos ayuda con los estudios o el trabajo intelectual, solo que a veces no sabemos a quién recurrir. ¡No te preocupes! Si llegaste hasta aquí ya has encontrado lo que buscabas. ¡Sigue leyendo y descubre cómo pueden serte útiles los contenidos que te presento a continuación!

Si quieres seguir indagando, te recomiendo que consultes Métodos de aprendizaje ¡Los 8 métodos más usados y exitosos en el mundo! que te dará otras pistas sobre cómo desarrollar tus habilidades para el aprovechamiento total de tu jornada de estudio.

¿QUÉ SON LAS TÉCNICAS DE LECTURA?

Lo primero que debes conocer, antes de empezar a trabajar, es saber qué son las técnicas de lectura.

La respuesta es muy fácil: son recursos de naturaleza didáctica que, aplicados de manera sistemática, incrementan el perfeccionamiento de las habilidades y capacidades que tienes como lector para mejorar tu competencia lectora.

Aunque el concepto te pueda parecer algo complejo, las técnicas son muy sencillas y se adaptan a las necesidades de cada persona; así, cada uno responderá a ellas de manera diferente, e irá avanzando según su propio ritmo.

¿POR QUÉ APLICAR TÉCNICAS DE LECTURA?

Si ya te has decidido a aplicarlas, lo más conveniente es que sepas los beneficios que puede traerte esta decisión. Al utilizar las técnicas de lectura lograrás:

  • Aumentar tu fluidez a la hora de leer.
  • Comprender en su totalidad el texto leído.
  • Desarrollar la flexibilidad en la velocidad como lector, adaptando esta última al tipo de texto en cuestión para lograr su comprensión.
  • Recordar el contenido leído y poder utilizarlo de manera práctica.
  • Establecer relaciones con tus propias experiencias personales.

Técnicas de lectura

TÉCNICAS DE LECTURA: LA LISTA

A continuación, te voy a dejar las mejores técnicas de lectura para que sea eficaz; por tu parte quedará revisar cuáles ya estabas aplicando y qué estabas haciendo mal, así como también las que no conocías.

Como apoyo extra te recomiendo que revises Estrategias de lectura: ¡Consigue leer de forma rápida y efectiva! donde encontrarás otros tips muy útiles.

Ahora sí, ¡sácale provecho a esta lista y pon en práctica lo que en ella te propongo!

TÉCNICAS ANTES DE LEER: PREPARACIÓN PREVIA

Aunque pueda parecerte raro, a la hora de leer y de estudiar es tan importante cuidar el momento en que realizas esta actividad como la preparación para hacerla.

La lectura no es solo tomar un libro y ya está. ¡No! Hay que saber crear las condiciones mínimas para que nada te moleste e interrumpa lo que estás haciendo, a fin de cuentas, es un proceso que requerirá de ti total concentración.

Aquí tienes algunas técnicas sobre cómo preparar el ambiente adecuado para leer. Analiza cada detalle y revisa en tu propio entorno lo que ya tienes bien y lo que necesitas modificar:

1. Horario

Uno de los aspectos más importantes cuando vas a leer o estudiar es determinar el horario. Cada persona es diferente en este aspecto. Así, por ejemplo, tú puedes sentirte más receptivo para los conocimientos en las mañanas, pero pudiera ser en las tardes o incluso en las noches.

Esto lo puedes aprovechar a tu favor si logras determinar en qué momento del día serás más productivo y aprovecharás más la lectura.

Por el contrario, si por cuestiones laborales o estudiantiles estás forzado a escoger otro horario, tendrás que trabajar un poco más. Si no puedes coincidir con tu ritmo biológico y debes adaptar tu organismo a leer, lo que te recomiendo es que hagas de esto un hábito.

Determina el período de tiempo que vas a dedicar a la lectura (puede ser, por ejemplo, 1 o 2 horas cada día). Luego establece siempre la misma hora para empezar y terminar, (por ejemplo, entre las 8 y 10 de la noche).

Lo único que tienes que hacer entonces, después de haber delimitado cantidad de tiempo y horario fijo, es cumplir lo propuesto todos los días. Verás que dentro de unas semanas tu organismo estará habituado perfectamente a esta costumbre que le has impuesto.

Conoce las técnicas de lectura

2. Planificación

Si ya tienes un horario específico, también debes trabajar en los materiales que vas a utilizar. Divide lo que vas a leer por partes. Por ejemplo, si se trata de un libro muy extenso, planifica cuántos capítulos leerás por día. Si son varias asignaturas, puedes elegir leer contenido diferente cada día.

Según los objetivos que te propongas y el tiempo que dispongas, podrás crear tu propia planificación. De esta manera irás cumpliendo metas por día y generarás sensaciones positivas hacia la lectura y el estudio.

3. Lugar

Lo siguiente es escoger el sitio donde vas a realizar la lectura. Debes tratar de buscar, de preferencia, un lugar en el que te encuentres solo, como tu habitación o un estudio para esto, si tienes la posibilidad; puedes ir incluso a alguna biblioteca.

Lo importante es estar donde te sientas tranquilo y no tengas interrupciones, de lo contrario, no lograrás concentrarte del todo o tendrás que retomar todo el tiempo esa concentración; esto repercutirá directamente en el aprovechamiento de tu tiempo de lectura.

4. Orden

Bien, ya tienes el lugar, ahora debes velar por la organización. Si estás en un sitio público como la biblioteca, no podrás tener control en el orden de la institución, pero sí en los materiales que tengas para estudiar y en tu mesa de trabajo.

Si estás en casa te será mucho más fácil. Elimina posibles acumulaciones de papeles o documentos de cualquier índole; despeja el área que dediques para leer. Prescinde de objetos innecesarios como adornos o material que no utilizarás, deja solo lo necesario. Lo demás guárdalo en un cajón, gaveta o armario.

5. Limpieza

Por supuesto, esto se deriva de lo anterior. Revisa tu espacio circundante. Recoge papeles del suelo, limpia tu mesa de posibles rastros de comida y ventila la habitación si hay olores desagradables. El polvo acumulado puede ser tu peor enemigo, pues puede provocarte alergias e incluso enfermarte, lo que hará más difícil la lectura.

La higiene es fundamental para que el ambiente que te rodea no se vuelva agresivo contra ti mismo y te impida leer cómoda y relajadamente.

6. Clima

No podrás nunca concentrarte en la lectura si estás en una habitación en la que sientes demasiado frío o calor. Estarás más pendiente de esto que de lo que lees y desaprovecharás un tiempo importantísimo.

Igualmente, si hay mucho viento, corres el riesgo de que tus materiales, (si trabajas con papel), salgan volando, o que haga caer cosas al suelo ¡o incluso encima de ti! Lo mejor es que regules todo esto antes de comenzar tu lectura.

7. Iluminación

Este pudiera ser uno de los aspectos cruciales que hay que tener en cuenta cuando te dispones a leer. Una mala iluminación, deficiente o excesiva, entorpecerá tu lectura. Y lo peor no es solo esto, sino que a largo plazo puede afectar tu visión y dañar la salud de tus ojos.

Revisa siempre esto cuando te dispongas a leer. Lo mejor es la luz natural, pero si lees de noche y necesitas alguna lámpara, ten en cuenta que su foco luminoso no debe estar directamente sobre tu lectura, sino ligeramente inclinado.

8. Bibliografía

No hay nada que retarde e interrumpa más el proceso de lectura que tener que levantarse todo el tiempo a consultar un diccionario, enciclopedia u otros materiales.

La solución para esto puede ser muy sencilla: ten siempre a la mano, de manera ordenada, todo lo que puedas necesitar para aclarar tus dudas y mejorar tu comprensión del texto. De esta manera no perderás la concentración al levantarte e ir a buscar algo que necesitas.

Conoce las técnicas de lectura

9. Música

Si prefieres escuchar música al leer, prepara la selección de lo que quieres oír antes de comenzar la actividad. Una recomendación puede ser la música clásica o los instrumentales, pues así no te distraerás con la letra.

En caso de que necesites silencio, puedes incluso utilizar tapones para los oídos, así lograrás “aislarte” en los espacios más públicos.

10. Comodidad y posición

Si no te sientes cómodo, no lograrás concentrarte y estarás perdiendo el tiempo. Si tienes la posibilidad, busca una silla confortable para disponerte a leer.

La cama podría ser otra opción, pero ¡cuidado! A muchas personas el acto de leer los relaja y puede provocarles sueño. Así que lo mejor será que estés sentado y no acostado, y mucho menos en la posición en que sueles dormir.

TÉCNICAS DURANTE LA LECTURA

Bueno, ya hemos revisado los pasos que debes dar antes de comenzar. Ahora te propongo conocer las estrategias de lectura para mejorar la comprensión dentro del propio proceso de leer. ¡Sigue adelante y descúbrelas!

11. Desarrollando habilidades

Si no eres un lector experto y no es uno de tus hobbies, lograr leer de manera rápida y eficaz puede costarte más trabajo.

Lo que te recomiendo para superar esto es que entrenes a tu cerebro en el hábito de la lectura. Para ello no hay nada más fácil que leer sobre lo que te apasione. Puedes comenzar por revistas, artículos breves, cuentos y novelas cortas.

No importa qué leas, lo crucial es que lo hagas y para motivar la lectura debes acercarte a ella por placer en primer lugar; luego conseguirás hacer lecturas por obligaciones de la escuela o el trabajo de manera más sencilla.

Si quieres saber un poco más para que las técnicas de lectura sean eficaz, no dudes en consultar y ampliar este tema.

12. Convierte la lectura en algo agradable

Te encuentras frente a un texto que tienes que leer por necesidades de estudio o trabajo y por más que lo tienes allí delante no te decides a empezar. Por fin comienzas, pero se te hace en extremo tediosa la lectura.

Solo piensas “no quiero leer esto”, “no me gusta lo que estoy leyendo”, “prefiero hacer cualquier otra cosa”, “¿cuándo se acaba este libro?”… ¡Detente de inmediato! ¿Qué te estás haciendo a ti mismo?

Si generas rechazo solo eso recibirás. Perderás el tiempo y no lograrás concentrarte o aprender los contenidos que lees.

Lo mejor es cambiar radicalmente la perspectiva; genera pensamientos positivos, busca lo útil y provechoso que puedes encontrar en lo que lees. Encuentra la motivación y trata de hallar lo agradable y atrayente en tu lectura.

Verás cómo con este simple cambio avanzarás más rápido y terminarás antes el material, comprendiéndolo completamente.

Técnicas de lectura, ¡conócelas!

13. Aleja la ansiedad y el estrés

Estas dos sensaciones pueden ser tus peores enemigas si no sabes controlarlas.

Si en todo momento dejas correr libremente tu ansiedad pensando cosas como “no me va a dar tiempo a terminar”, “ya están muy cerca los exámenes o la presentación para la que leo esto y no termino”, “quiero hacer otra actividad”, o cosas por el estilo, caerás en una espiral autodestructiva.

El estrés y la ansiedad generados impedirán casi en la totalidad que te concentres y anularán tu comprensión, pues estarás pendiente de otras cosas.

Lo mejor es estar calmados, respirar y tratar de relajarse en pos del aprovechamiento de la jornada.

14. Título, subtítulos e índice

Si quieres tener una idea general de lo que tratará un texto, una de las técnicas de lectura rápida es: revisa el índice, título, subtítulos, resúmenes, etc.

Todos estos elementos que pudieran llamarse paratextuales, es decir, que no son el texto propiamente dicho, te ayudarán a su comprensión.

Préstales mucha atención incluso antes de comenzar tu lectura del contenido. Te darán pistas sobre lo que encontrarás allí y facilitarán tu comprensión.

15. Técnicas de lectura: Concentración

A veces es muy fácil perder la concentración. Posar la vista sobre un objeto y comenzar a soñar despierto es algo que seguramente te ha pasado más de una vez.

Esto no es algo necesariamente malo, pero solo si lo sabes controlar. Debes hacer un esfuerzo extra si tu fuerte no es la concentración. Si te dejas llevar a otras cosas fuera de la lectura, vuelve de inmediato y dile ¡NO! a las distracciones.

16. Guía la lectura

Si te cuesta seguir la lectura y concentrarte, otra ayuda extra que puedes usar es la lectura guiada.

Pon tu dedo, un lápiz, una regla o incluso una aguja de tejer, cualquier cosa que te sirva a manera de guía sobre lo que vas leyendo.

Importante: como una de las estrategias de lectura, esta te facilitará el proceso de concentración, pero no debes abusar de ella. No lograrás leer de manera rápida si todo el tiempo lo haces así.

Esto debe quedar solo como apoyo en los primeros intentos, pero tendrás que eliminarlo si quieres seguir avanzando.

Técnicas de lectura, ¿cuál eliges?

17. Solo los ojos

Siguiendo con lo anterior, para lograr una lectura rápida y eficaz, tienes que conseguir hacerlo solo con los ojos.

Si eres de los que leen girando la cabeza de un lado a otro, vocalizando con la garganta, subiendo la voz para oírte a ti mismo, o incluso moviendo solo los labios ¡esto no te ayudará!

Nada de eso es necesario para leer. Debes eliminar radicalmente cada uno de estos hábitos para que tu lectura sea un ejercicio de velocidad, concentración y comprensión.

18. ¡No a la lectura regresiva!

Si al leer no recuerdas algo y tienes que volver atrás una y otra vez, no lograrás avanzar mucho y aprovechar el tiempo.

Una de las técnicas de lectura que puedes utilizar es ir tapando el texto anterior con un papel o tarjeta para no regresar a él. Si vas despacio, de manera consciente, aclarando tus dudas paso a paso, no tendrás necesidad de releer lo mismo.

Quizás en un principio esto pueda resultarte muy lento, pero a medida que adquieras práctica aumentarás tu velocidad en la lectura; además, ¡lo harás mucho más despacio si retrocedes!

19. Fragmentación

Esto está muy relacionado con la planificación previa de la que te hablé antes. Si el texto es muy largo, te recomiendo dividirlo por capítulos o temas. Pero incluso dentro de cada una de estas divisiones puedes crear otras tantas como desees.

Para ayudar a tu comprensión, también puedes dividir por párrafos y solo avanzar cuando comprendas el que acabas de leer.

20. Fijación

En los primeros grados escolares nos enseñan a leer palabra por palabra; esto no está mal, pues responde a objetivos específicos. Lo que sí no es correcto es llegar a la adultez leyendo de esta manera.

Cuando te dispongas a leer, no debes hacerlo fijando tu atención en cada palabra, sino en grupos de ellas. Si amplías tu campo visual y recorres más espacio a mayor velocidad no te detendrás en vocablos que solo aportan a la estructura necesaria de un texto, sino en el contenido general que este te aporta.

21. Películas con subtítulos

Entre las técnicas de lectura, esta te resultará muy atractiva. Ver una película siempre es un placer y te distrae, pero también puedes aprovecharla para mejorar tu lectura.

Elige las películas, documentales y series que tengan subtítulos, por encima de las dobladas al español. Si prestas atención a esto, además de agilizar tu lectura, te familiarizarás, aunque no lo creas, con el idioma en el que hablan los personajes y su pronunciación.

Técnicas de lectura para ti

22. Glosario

Como una más de las técnicas de lectura rápida, te recomendé antes tener diccionarios a la mano. Pero  para que no tengas que recurrir a ellos una y otra vez puedes crear tu propio glosario.

¿De qué manera? Sencillo, coge un pedazo de papel y ve escribiendo en él las palabras que te presenten dificultad y alguna pista al lado sobre lo que signifiquen según la consulta en el diccionario.

Así, cada vez que vuelva a aparecer esta palabra solo tendrás que mirar  lo que has escrito y será más sencillo que volver a hacer la búsqueda en el diccionario.

23. Conoce todas las siglas

Igualmente, lo anterior lo puedes hacer con las siglas que aparezcan en el texto; puedes irlas anotando con su respectivo significado hasta que las familiarices.

Así no tendrás que volver atrás en el texto para buscar lo que quiere decir cada una y agilizará tu lectura.

24. Comprensión a toda costa

Si por alguna razón no puedes consultar el diccionario y desconoces el significado de una palabra, no te aflijas.

Estancarse en esa parte del texto y no avanzar por desconocimiento no es la solución. Si sigues leyendo quizás puedas utilizar la inferencia y lo que el texto dice alrededor de esta palabra, para llegar a su significado.

Recuerda que lo importante no es leer palabra por palabra tratando de decodificar cada una, sino llegar al sentido global del texto en cuestión, para conseguir su comprensión.

25. Ayudas visuales

Otra de las estrategias de lectura para mejorar la comprensión, es prestar atención a las ayudas visuales que aparecen en el texto.

Tablas, gráficos, imágenes y otros, pueden servirte de resúmenes al contenido leído que reforzarán lo que hayas entendido en él. Incluso resaltados en negritas, subrayados y cursivas pueden hacerte una llamada de atención sobre conceptos o partes importantes en el texto.

En todo caso, no pierdas de vista estas ayudas porque, a fin de cuentas, ¡para algo están allí!

OTROS FACTORES QUE PUEDEN AYUDARTE

Bueno, ya tienes algunas técnicas de lectura eficaz que puedes aplicar, pero como estrategias adicionales, te propongo las siguientes:

26. Practica ejercicios físicos:

Reducirás el estrés y te relajarás, creando las condiciones óptimas en tu cerebro para enfrentarte a la lectura.

27. Prueba con ejercicios de concentración:

Si te es difícil concentrarte debes trabajar en ello.

Te propongo un ejercicio: párate sobre un solo pie, con los ojos cerrados y los brazos extendidos, el mayor tiempo posible, y luego sobre el otro.

28. Realizar pausas con descanso visual

La lectura debe ser por períodos de tiempo, nunca un maratón sin parar. Para lograr esto puedes probar hacer pausas de 10 minutos cada 30 o 45 minutos de lectura. En esos momentos puedes cerrar los ojos o mirar un punto a lo lejos para descansar la vista.

29. Practica ejercicios de estiramiento

Entre las técnicas de lectura, está la de realizar ejercicios. Igualmente te serán muy útiles para no terminar adolorido después de una larga jornada de lectura. Cada cierto tiempo, por ejemplo, durante las pausas, levántate y estira todo tu cuerpo, prestando especial atención a tu columna vertebral.

30. Comparte conocimientos y socializa

La mejor manera de comprobar si has aprendido algo es socializando estos conocimientos con otras personas. Después de tu lectura, puedes establecer sesiones de debate entre dos o más compañeros y verificar aciertos o errores en tu estudio.

¿Cuáles son las técnicas de lectura?

Bueno, ya tienes bastante para trabajar. Si te interesa seguir en estos temas no dudes en consultar Niveles de lectura: ¡Descubre los pasos para mejorar tu comprensión del texto! para que no dejes pasar nada de lo que pueda ayudarte en tu estudio individual.

También, si quieres entrenar a tu cerebro para que no olvide lo que has leído y puedas utilizarlo después, revisa Cómo mejorar la memoria: ¡Utiliza estos 20 consejos a tu favor! y sácale provecho a este artículo.

Y ahora, ¡a poner en práctica lo que has aprendido!

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